
En una consulta abierta realizada por NoticiasMDQ, los ciudadanos expresaron sus prioridades para el año entrante. La seguridad, el orden urbano y la recuperación de la playa pública se consolidan como los ejes centrales de una demanda que combina nostalgia y esperanza.
Por Marcelo Pérez Peláez
Este 31 de diciembre, mientras Mar del Plata se viste de gala para despedir el año y recibir el 2026, el clima en las calles y en las redes sociales refleja una profunda necesidad de renovación. Desde NoticiasMDQ convocamos a nuestra comunidad a compartir sus anhelos para la ciudad, y la respuesta fue contundente. Lejos de los formalismos, los vecinos y visitantes trazaron una radiografía precisa de las asignaturas pendientes, conformando un pliego de condiciones para quienes tienen la responsabilidad de gestionar el destino de la Perla del Atlántico.
El espacio público y el debate por la arena
Uno de los puntos de mayor fricción que surgió en el diálogo con los seguidores es, sin dudas, el uso de las playas. Existe una sensación de pérdida del espacio común frente al avance de las concesiones privadas. “Que saquen las cuerdas de las playas” y “que reduzcan la cantidad de carpas a la mitad” fueron pedidos recurrentes que denuncian una ocupación que muchos consideran un «atropello» único en el mundo. El malestar por la falta de playa pública se siente con fuerza: los usuarios exigen que se devuelva a la gente el acceso irrestricto a la costa, denunciando que las estructuras privadas hoy invaden sectores que deberían ser de todos.
Asimismo, la convivencia en la arena sumó reclamos puntuales sobre la presencia de animales. Una seguidora relató con frustración haber vivido situaciones incómodas por la falta de control sobre los perros en zonas de baño, instando a que se respete el espacio de quienes eligen disfrutar del sol sin interrupciones.
Seguridad y orden: el pedido de una ciudad tranquila
La seguridad se posicionó como la principal preocupación de los marplatenses de cara al 2026. Los relatos de hechos delictivos cotidianos, como el robo de ruedas de auxilio o el corte de lonas en camionetas, se mezclan con una demanda generalizada de mayor vigilancia policial. “Que haya seguridad para poder caminar”, fue el ruego de un vecino que sintetiza el sentir de muchos barrios.
El fenómeno de los cuidacoches, la presencia de personas pernoctando en cajeros automáticos y la proliferación de ferias en espacios como la Plaza Rocha también fueron señalados como puntos a resolver. La comunidad pide una ciudad más ordenada, libre de delincuencia y con controles estrictos en las zonas céntricas y turísticas, sugiriendo incluso la instalación de garitas policiales en puntos emblemáticos como el sector de los lobos marinos, el Casino y el Provincial, donde los arrebatos nocturnos preocupan a los transeúntes.
Infraestructura y el grito de la periferia
Mar del Plata no termina en la costa, y los habitantes de los barrios periféricos alzaron su voz para reclamar servicios básicos que parecen olvidados. El deseo de que la periferia cuente con “agua corriente, asfalto y gas natural” es una deuda histórica que la ciudadanía espera ver saldada en el 2026. La conectividad también es un problema urgente: el malestar con el transporte público se personalizó en reclamos sobre líneas específicas, como la 522, cuyas frecuencias de 40 minutos dificultan la vida diaria de los trabajadores.
A esto se suma la demanda por la higiene urbana. Los seguidores denuncian una ciudad «sucia», con olores insoportables y acumulación de basura y restos de poda en las veredas. “Es hora de que los basureros recojan la basura todos los días y que junten los montones de poda”, exigió una lectora, criticando la falta de efectividad en las tareas de limpieza básica.
Una mirada crítica a la gestión política
Los deseos para el 2026 incluyen, en muchos casos, un cambio de rumbo en la conducción de la ciudad. Se cuestionó la falta de ejercicio del poder y se reclamó un gobierno «honesto que realmente ame la ciudad». Algunos ciudadanos recordaron con nostalgia gestiones de décadas pasadas, sugiriendo que el cargo de intendente ha quedado «vacío» en los últimos años. También se pidió que la política no abandone a Mar del Plata y que se priorice la inversión en la ciudad por sobre la promoción publicitaria de una urbe que, según algunos testimonios, se percibe en «decadencia».
Un cierre esperanzador: recuperar el esplendor
Pese al rigor de las críticas, el sentimiento que prevalece es un amor incondicional por Mar del Plata. El deseo de que la ciudad “se ponga más linda de lo que está” y que vuelva a ser esa “Perla del Atlántico” que brilló en los años 80 atraviesa todas las generaciones. Los marplatenses y quienes sueñan con volver a verla tras años de ausencia coinciden en un deseo final: que el 2026 sea el año de una temporada maravillosa, con trabajo para los comerciantes y armonía para los vecinos.
Porque Mar del Plata siempre fue, es y será un lugar familiar, un refugio frente al mar que espera, con la llegada del nuevo año, recuperar su brillo y su paz.
NMDQ
Fuente Noticias MDQ











