La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) ha presentado recientemente su Informe de la Comisión de Libertad de Prensa e Información, en el marco de su 64 Asamblea General. En este documento, la entidad ha expresado su preocupación por las agresiones a periodistas provenientes del Poder Ejecutivo y ha abordado el impacto negativo que la Inteligencia Artificial puede tener en el sector periodístico.
ADEPA sostiene que la protección de la propiedad intelectual es esencial para la supervivencia del ecosistema mediático. La utilización indiscriminada de contenidos protegidos para entrenar modelos de lenguaje, sin compensación adecuada a los creadores, amenaza la viabilidad económica de la prensa. La entidad enfatiza que salvaguardar la libertad de expresión implica defender las condiciones operativas y económicas que permiten a los medios ejercer su rol como contrapoder.
El informe también subraya la importancia de fortalecer la sustentabilidad de los medios y construir nuevas reglas que reconozcan el valor del trabajo periodístico en el uso de contenidos por parte de plataformas tecnológicas. La entidad reafirma que la transformación tecnológica debe ser vista como un desafío estructural y no como un fenómeno aislado.
Críticas de Milei y su Efecto Deteriorante
ADEPA ha cuestionado las críticas y agresiones dirigidas al periodismo por parte del presidente Javier Milei y su entorno. La entidad argumenta que, aunque la crítica al periodismo es legítima y necesaria, el agravio y la estigmatización desde posiciones de poder pueden deteriorar el debate democrático y generar un efecto contagio en la sociedad.
En el informe, se mencionan varios incidentes recientes que ilustran esta preocupación. Uno de ellos fue el comentario del ministro de Economía, Luis Caputo, quien sugirió que la Justicia debería actuar contra una publicación que consideró falsa, lo que podría dar lugar a una normativa incompatible con los estándares democráticos.
Asimismo, se recuerda un episodio en el que el presidente Milei, al dirigirse a estudiantes, atacó al periodismo de manera pública, alentando a los jóvenes a abuchear a los periodistas presentes. ADEPA considera que cuando el insulto proviene de la máxima autoridad estatal, se transforma en un problema que va más allá de una simple disputa individual.
La entidad concluye que descalificar, hostigar o silenciar al periodismo desde posiciones de poder no solo debilita la confianza social en las fuentes verificadas, sino que también erosiona las bases económicas del trabajo periodístico. Proteger la libertad de prensa es fundamental para asegurar una sociedad informada y capaz de alcanzar consensos que promuevan una convivencia armónica.
Fuente: NA











