Los bancos anticipan un incremento en la demanda de crédito durante el trimestre, aunque en un contexto de morosidad récord, aplicarán criterios más estrictos para la aprobación de nuevos préstamos. Esta situación afecta principalmente a las líneas de consumo y a las pequeñas y medianas empresas (pymes).
La Encuesta de Condiciones Crediticias (ECC) del Banco Central revela que, a pesar del crecimiento esperado en la demanda de financiamiento, las entidades se muestran cautelosas debido a la caída en la capacidad de pago de los deudores. Un análisis de un banco público indica que dos de cada tres personas que cayeron en morosidad no lo hicieron por un incremento en sus deudas, sino por pérdidas en sus ingresos.
En el ámbito empresarial, durante el segundo trimestre, las condiciones para otorgar préstamos se mantuvieron sin cambios. Sin embargo, para el trimestre actual se prevé un endurecimiento de los criterios, especialmente para las pymes, que se verán más afectadas por las nuevas exigencias. A pesar de ello, se espera que la demanda de crédito se recupere, impulsada principalmente por las grandes empresas.
Entre los hogares, la tendencia es similar. Los bancos anticipan un endurecimiento en los estándares de crédito, especialmente en tarjetas de crédito y préstamos personales, donde se espera una reducción en los montos otorgados y requisitos más estrictos. En contraste, los créditos hipotecarios y prendarios no deberían experimentar cambios significativos.
Un informe de la consultora Econviews indica que la morosidad en los préstamos privados alcanzó el 7,7%, el nivel más alto desde la salida de la convertibilidad, siendo más pronunciada entre las familias, donde la mora llegó al 12,8%. Esto refleja un aumento en la carga financiera de las familias, que se ve afectada por la expansión del crédito y el aumento de las tasas de interés.
El Gobierno, por su parte, ha descartado cualquier tipo de asistencia a deudores que no puedan cumplir con sus obligaciones. El ministro de Economía, Luis Caputo, ha enfatizado que la situación es un asunto entre privados y que cada entidad debe asumir las consecuencias de sus decisiones de crédito. Además, anticipó que la mora disminuirá a medida que los bancos refinancien deudas a tasas más bajas.
Fuente: La Nación











