Científicos, técnicos y docentes universitarios se congregaron en el Obelisco de la ciudad para llevar a cabo una manifestación bajo el lema «me pongo la camiseta para defender la ciencia argentina». Esta protesta tiene como objetivo reclamar por el financiamiento y la continuidad de las políticas científicas y tecnológicas, además de denunciar el desmantelamiento del sistema nacional.
La concentración se realizó en el marco de un paro nacional universitario, dado que una gran parte de los docentes y las casas de altos estudios forman parte de la comunidad científica del país. Miembros del CONICET, INTI, INTA, CNEA y ARSAT, entre otras entidades, se unieron para visibilizar el impacto negativo que las políticas del Gobierno Nacional han tenido sobre el sistema científico y tecnológico.
Según fuentes de los organismos científicos, «el sistema está desmantelado». Se han sufrido recortes presupuestarios, parálisis de proyectos estratégicos y la expulsión de profesionales altamente capacitados y de jóvenes en formación. «La inversión en la función Ciencia y Técnica de la Administración Pública Nacional se proyecta para 2026 en apenas el 0,140% del PBI, el nivel más bajo desde 1972», señalaron.
Desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei, se han perdido miles de puestos de trabajo en el ámbito científico, incluidos investigadores, becarios y técnicos. Esto equivale a «casi ocho puestos por día desde entonces», según los organizadores de la manifestación.
Las consecuencias del desmantelamiento también incluyen la disolución de instituciones clave como el Instituto Nacional del Cáncer y el Instituto Nacional de Semillas (INASE), así como el debilitamiento de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT).
Además de la manifestación en la Ciudad de Buenos Aires, esta jornada se replicó a nivel federal, con concentraciones en la Plaza Tosco de Córdoba, la Casa Histórica de Tucumán y el Centro Cívico de Bariloche.
Fuente: NA











