
El joven presidente asumió en los primeros días de noviembre y, en tan solo cuatro meses, suma más errores que aciertos.
El presidente de River, Stefano Di Carlo, sumó este domingo su segunda derrota ante Boca en el Superclásico del fútbol argentino en tan solo cuatro meses y medio y, sumado a la salida del entrenador Marcelo Gallardo por la puerta de atrás, se volvió el foco de críticas de los hinchas del ´Millonario´.
Como informó la Agencia Noticias Argentinas, el equipo de Eduardo Coudet cayó por 1-0 con el «Xeneize» en el estadio Monumental, dejando una pobre imagen sin patear al arco defendido por Leandro Brey y sumando la primera derrota del entrenador en este ciclo que recién lleva ocho partidos.
Este baldazo de agua fría volvió a poner en el foco de críticas al presidente riverplatense Di Carlo que, en tan solo cuatro meses y medio de gestión, sumó más errores que aciertos.
El 5 de noviembre, tan solo dos días despues de haber asumido como presidente de River, el joven dirigente de 36 años tomó la fuerte y arriesgada de decisión de darle un espaldarazo al por entonces entrenador Marcelo Gallardo, el más laureado de la historia del club, en medio de una crisis deportiva en la cual los hinchas ya habían empezado a pedir que “rueden cabezas” por el presente futbolístico.
Con bombos y platillos a cuatro días antes del Superclásico ante Boca del 9 de noviembre en el estadio La Bombonera, el presidente le renovó el contrato a Gallardo hasta diciembre de 2026. Poco se notó la motivación del apoyo dirigencial al entrenador ya que el ´Xeneize´ ganó sin despeinarse 2-0 ante un River que no estuvo a la altura de la exigencia del club del barrio porteño de Núñez.
El ciclo del entrenador solo seguía de pie por la figura de Gallardo que, tras otro mercado de pases en el que hizo una fuerte derogación de dinero, renunció al cargo el 23 de febrero de este año y se fue por la puerta de atrás con un video en redes sociales, dos meses y medio después de la renovación de contrato.
En este contexto, el presidente Di Carlo apostó fuerte por la contratación de Coudet como nuevo entrenador de River y, si bien su ciclo empezó con seis victorias y un empate en siete partidos, lo cierto es que nunca terminó de convencer su juego y la falta de recambio era alarmante.
Ante rivales de menor calibre como Carabobo de Venezuela o Estudiantes de Rio Cuarto, el ´Millonario´ pudo sortearlos a duras penas con su corto plantel pero, en el primer partido de gran calibre que le tocó, se cayó fácilmente y dio una pobre presentación ante Boca y se llevó un cachetazo inesperado que el tiempo dirá cual fue el impacto que tuvo este en el equipo que, ya de por si, necesita una fuerte renovación de nombres.
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