En un reciente artículo de The Wall Street Journal, se ha declarado que el brunch, la comida que unía a amigos en un ambiente relajado y fotogénico, podría estar enfrentando su ocaso. Esta tendencia, que se había convertido en un pilar de la vida social en Nueva York, muestra señales de fatiga entre los comensales.
Un Fenómeno Social y Fotogénico
El brunch se popularizó por su estética ideal para las redes sociales, con platos coloridos y bebidas llamativas, convirtiéndose en un símbolo de la cultura contemporánea. Sin embargo, el mismo atractivo visual que lo hizo popular ahora parece contribuir a su declive. Las estadísticas citadas por el medio indican que muchos consumidores están cansados de la repetitividad de su menú.
Opiniones de Expertos
Chefs y críticos gastronómicos, como el fallecido Anthony Bourdain, ya expresaban su desconfianza hacia el brunch, criticando su falta de originalidad y la tendencia a reciclar sobras. Además, se ha observado un cambio en los hábitos de las generaciones más jóvenes, quienes se inclinan por estilos de vida más saludables, lo que se traduce en un menor consumo de bebidas alcohólicas durante las primeras horas del día.
Un Cambio de Paradigma Social
El brunch no solo ha sido una comida, sino también una experiencia social que requiere planificación y esfuerzo. En ciudades como Nueva York, donde el individualismo prevalece, muchos están optando por dejar de lado la presión de reunirse para esta comida. Entre un grupo de argentinas, la reacción ante la noticia fue de sorpresa, ya que el brunch no formaba parte de su rutina, evidenciando diferencias culturales en el enfoque hacia la comida y la socialización.
¿El Fin de una Era?
La muerte de una tendencia no es abrupta; comienza con la pérdida de su atractivo aspiracional, seguido de un período en el que se percibe como ridícula. Aunque el brunch puede estar en esa fase, su legado continúa. Según el Journal, los tradicionales huevos Benedict y las pilas de panqueques seguirán disponibles, aunque quizás en un contexto menos glamoroso.
El Resurgimiento de lo Clásico
Curiosamente, el almuerzo está resurgiendo como una alternativa viable. Esta comida, menos exigente en términos sociales, permite disfrutar de una experiencia más relajada, sin la presión de compartirla en redes. La historia de las tendencias nos ha enseñado que lo que se va, a menudo regresa, y el brunch podría seguir ese ciclo.
Fuente: La Nación











