
Pablo Longoria tiene trabajo. El español, flamante director deportivo de River, debe hacer la sintonía fina en el plantel millonario. El lunes, el presidente del club, Stéfano Di Carlo, habló de 15 futbolistas que abandonarán el Monumental. Un número simbólico. Sin embargo, hay al menos 13 jugadores que tienen el cartel de venta o son considerados prescindibles. Alguno de ellos, con peso específico en el vestuario, como el histórico Paulo Díaz.
Dos héroes de Madrid, como el colombiano Juan Fernando Quintero o el arquero Franco Armani “se ganaron el derecho” de decidir cuál va a ser su próximo paso como profesionales: quedarse a pelear por un puesto o buscar minutos afuera. Y uno, el correntino Maximiliano Meza, cuenta con “una bala más” para demostrarle su valía al entrenador, Eduardo “Chacho” Coudet. A continuación, la radiografía del éxodo que se viene. Puesto por puesto y nombre por nombre.
Arqueros: el mito y la promesa que nunca se asentó
La fulgurante irrupción de Santiago Beltrán en el arco trastocó el futuro deportivo de una leyenda como Franco Armani y otro guardavallas formado en el club como Ezequiel Centurión que nunca pudo asentarse. El primero abrigaba la ilusión de mantener su puesto una vez superada su última lesión (tendinitis). El segundo parecía destinado a ser el arquero suplente una vez resuelta su cesión a Independiente Rivadavia (Mendoza), donde atajó en 2025.
Con contrato hasta fin de este 2026, Armani es uno de los héroes de Madrid que se ganó en la cancha la posibilidad de decidir qué hacer. Campeón del mundo en 2022 y de América en 2018, el arquero podría optar por quedarse como suplente de Beltrán -o incluso pelear por el puesto- o volver a atajar en Atlético Nacional (Medellín), donde se destacó antes de ser pedido por Marcelo Gallardo para River. Como si fuera un dominó, de su decisión dependerá el futuro de Centurión: si el “Pulpo” (tal su apodo) resuelve permanecer en Núñez, las puertas de Centurión (10 partidos en River) se cerrarán y será negociado. Si Armani, en cambio, opta por irse, Centurión será el segundo arquero del plantel millonario.
Defensores: dos pedidos de Gallardo y un histórico
La llegada de Nicolás Otamendi (firmó un contrato por los próximos 18 meses, a partir del 1 de julio) obturará los minutos de otros defensores centrales del plantel. Dos de ellos, Paulo Díaz y Germán Pezzella tienen el cartel de vendibles en caso de que llegue una buena oferta. La razón en ambos casos es deportiva, aunque también influyen los altos contratos.
El caso del chileno es paradigmático: se trata del futbolista con más partidos entre los considerados prescindibles. Jugó 219 encuentros con la camiseta de la banda roja y convirtió 13 goles, además de dar tres asistencias. Fue pedido por Gallardo, pero en su primer ciclo: llegó el 1 de agosto de 2019 desde Al-Ahli, de Arabia Saudita y costó US$ 5 millones. Sus últimas actuaciones no convencieron ni al público ni al cuerpo técnico, por lo que lo más probable es que ya no forme parte del plantel en el próximo semestre.
A Pezzella (34 años), en cambio, se le abre una hendija para seguir. Su cartel de campeón del mundo formado en el club hace que en caso de no llegar ninguna propuesta seductora pueda continuar. La condición sería reformular su contrato: el defensor central llegó con la vidriera del Mundial de Qatar, en medio de la insistencia de Gallardo de contar con él, y con contrato vigente con Betis. River lo pagó US$ 4 millones, pero apenas pudo rendir en la cancha, condicionado por la rotura del ligamento cruzado de la rodilla izquierda sufrida en agosto del año pasado. Desde su llegada, el bahiense disputó 50 partidos en River y convirtió un gol.
Fabricio Bustos, por su parte, llegó a mediados de 2024 por pedido de Gallardo y nunca se asentó como lateral derecho. Rendido ante las evidencias, el Muñeco buscó más tarde a Gonzalo Montiel para solucionar los problemas en ese puesto. River pagó por Bustos US$ 5 millones a Inter de Porto Alegre. En este tiempo, sumó 52 partidos y apenas dio dos asistencias.
Por el uruguayo Matías Viña, en tanto, River no hará uso de la opción a fin de año (US$ 5 millones). Lo trajo a comienzos de 2025 para competir con Marcos Acuña por el lateral izquierdo, y le pagó 500 mil dólares a Flamengo para tenerlo por doce meses. El uruguayo alternó buenas y malas, tuvo su momento cuando el físico del Huevo lo marginó del equipo y sumó 14 partidos. Sin goles ni asistencias, vio ¡nueve veces! la tarjeta amarilla y una vez la roja.
Mediocampistas: el que tiene “una bala más” y el refuerzo más caro que jamás rindió
“Nos va a dar muchas soluciones”, había prometido Marcelo Gallardo al hablar, por primera vez, del colombiano Kevin Castaño. Corría marzo de 2025 y el mediocampista ultimaba su salida del Krasnodar ruso para calzarse la camiseta de la banda roja. En Núñez terminarían pagando cerca de US$ 14 millones netos (dos más en bruto) por un futbolista que jamás rindió ni se ganó un puesto en el equipo titular. Pedido expreso del Muñeco, sumó 45 partidos en River y apenas dio dos asistencias. Demasiado poco para un futbolista que llegaba para darle fútbol al mediocampo millonario. Un buen Mundial con Colombia haría que River no perdiera tanto dinero al venderlo en el próximo mercado de pases. Pero en las oficinas del Monumental ya saben que lo más probable es que la balanza -al menos con Castaño- sea deficitaria.
En julio del año pasado, River cerró un combo de futbolistas provenientes de Talleres de Córdoba aprobados por Gallardo: el argentino Juan Carlos Portillo y el paraguayo Matías Galarza Fonda. Pagó por ambos cerca de US$ 10 millones. El primero se lesionó de gravedad contra Argentinos Juniors por el Apertura, mientras que el segundo fue prestado a Atlanta United y ya regresó. Apodado como “el Modric paraguayo” por su parecido con la estrella croata, su futuro está fuera del Monumental. Y, de ser posible, con una venta que permita compensar parte de la inversión en su pase (US$ 5,5 millones). Durante su paso por River, Galarza Fonda disputó 14 partidos. Sin asistencias ni goles.
Los últimos partidos de Giuliano Galoppo, en tanto, generaron el fastidio del público millonario. En las oficinas tomaron nota del malestar de la gente con el mediocampista, que tampoco es prioridad para Coudet y no tendrá lugar. En su caso, al menos, River no puso dinero en efectivo para comprar su pase a comienzos de este año: su llegada desde San Pablo (Brasil) se dio a cambio de Enzo Díaz y el chileno Gonzalo Tapia. River escuchará ofertas por el mediocampista formado en Banfield -otro pedido de Gallardo-, que anotó ocho goles y dio una asistencia en 48 partidos.
El ecuatoriano Kendry Páez -llevará la 10 de su selección en el Mundial- llegó a Núñez como la joya que venía a cerrar el plantel millonario a comienzos de 2026, con Gallardo todavía al mando. Páez recaló en la Argentina cedido por Chelsea, de Inglaterra, y luego de que su cesión a Racing de Estrasburgo (Francia) no fuera demasiado fructífera. Páez, prestado sin cargo por 18 meses, lleva apenas un gol y una asistencia en 14 partidos. Dependiendo de la Copa del Mundo, River y Chelsea podrían definir el final anticipado del préstamo.
Maximiliano Meza, jaqueado por las lesiones, tampoco pudo mostrar su mejor versión con continuidad en River. Le quedan seis meses de contrato y sobrevuela un potencial interés de Gimnasia (La Plata). Meza llegó hace casi dos años (15 de agosto de 2024) a cambio de un resarcimiento para Monterrey (México) de US$ 2 millones. Lleva ocho goles y cuatro asistencias con la camiseta de la banda roja y su etapa en el Monumental podría no estar cerrada. “Tiene una bala más”, apuntan en el club.
El juvenil Santiago Lencina, por su parte, sería cedido a préstamo para que termine de foguearse. Con apenas 20 años, suma 30 partidos y tres goles con la camiseta de River.
Delanteros: el goleador que no fue
Un gol en julio de 2025 (ante Platense) y otro en agosto del mismo año (contra San Martín de San Juan) fueron espejismos en la campaña de Maximiliano Salas con la camiseta de River. Comprado a Racing a cambio de la cláusula de rescisión (casi US$ 10 millones), el delantero se pinchó. Su rendimiento decayó a punto de ser uno de los más criticados por los hinchas. A juzgar por su rendimiento deportivo y los nombres del futuro River, su estadía en el Monumental tiene los días contados. La dirección deportiva del club tendrá que encontrarle pretendiente a un delantero que no es 9 puro y que lleva 7 goles y dos asistencias en 37 partidos desde que llegó, allá por junio de 2025, con Gallardo de entrenador.
¿Y Juan Fernando Quintero? Al igual que Armani -otro héroe de Madrid- será el colombiano quien decida su futuro. Concentrado con la selección colombiana, tendrá el Mundial para terminar de definirse. El Monumental siempre será una segunda casa, aunque quizás traslade su fútbol a alguna franquicia de la Major League Soccer.
Ian Subiabre y Lautaro Rivero no tienen el cartel de venta ni son prescindibles. Pero el operativo llegadas precisa dinero fresco para financiarse. Por lo tanto, si algún equipo aparece con una oferta que seduzca a Longoria y al presidente Stéfano Di Carlo será escuchado.
Fuente: La Nación











