Con el horizonte de las elecciones presidenciales de 2027, el Gobierno Argentino se encuentra en una fase decisiva para conseguir los votos necesarios que le permitan suspender las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) en el Senado. La administración asegura que está cerca de alcanzar la mayoría requerida para llevar a cabo esta reforma electoral en el mes de septiembre.
Actualmente, el oficialismo cuenta con 21 senadores de La Libertad Avanza. A estos se sumarían posibles aliados, como diez votos de la Unión Cívica Radical (UCR) y siete del interbloque Impulso País, lo que elevaría la cifra a 38 votos. Sin embargo, el Gobierno maneja esta información con cautela y está implementando una estrategia conservadora para asegurar el apoyo legislativo.
Desde el Partido Justicialista (PJ), se han empezado a trazar planes para bloquear la suspensión de las PASO. A pesar de las divisiones internas del partido, sus referentes han comenzado a consensuar una estrategia que busca evitar que el oficialismo logre los votos necesarios para la reforma. Uno de los principales objetivos del PJ es establecer acuerdos con gobernadores que mantienen una relación de diálogo con la Casa Rosada.
Para el peronismo, las primarias representan una herramienta esencial para el ordenamiento de candidaturas en un contexto electoral que sigue marcado por disputas internas. En este sentido, el PJ se esfuerza por asegurar que mandatarios como Gustavo Sáenz (Salta), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Raúl Jalil (Catamarca), así como gobernadores de partidos provinciales, no respalden la reforma electoral promovida por el oficialismo.
Fuente: NA











