Morgan Rogers, jugador de la selección de Inglaterra, tuvo una experiencia inolvidable en el último Mundial, enfrentando a Argentina en las semifinales. En un partido que quedará grabado en la memoria de los aficionados, Rogers se destacó al asistir a Anthony Gordon, quien abrió el marcador, pero fue testigo de la remontada argentina, liderada por Lionel Messi.
A meses de aquel encuentro, el delantero inglés recordó la experiencia de jugar contra Messi a sus 39 años, expresando su asombro: “No lo podía creer”. Aunque siempre ha declarado su preferencia por Cristiano Ronaldo, el encuentro con el astro argentino le brindó una perspectiva única sobre su talento.
Rogers, de 24 años, reflexionó sobre lo que significó enfrentar a Messi: “Jugué contra Messi en la semifinal del Mundial con 39 años y no lo podía creer, no puedo imaginar cómo sería en su mejor momento”. Esto resalta la grandeza del jugador argentino, que sigue siendo un desafío incluso en la etapa final de su carrera.
En aquel partido disputado en Atlanta, la selección argentina logró revertir el resultado, con Messi como asistente clave en los goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez, que llevaron a su selección a la final. Rogers, quien disputó el partido completo, subrayó la dificultad de marcar a un jugador de tal calibre: “Incluso en ese partido prácticamente no había nada que pudieras hacer contra él”.
La actuación de Messi en ese partido se suma a su legado con la selección argentina, siendo uno de los últimos encuentros en los que participó activamente. Además, en medio del eterno debate sobre quién es el mejor jugador, Rogers se mantiene fiel a su admiración por Ronaldo, aunque también reconoce el talento de Neymar, afirmando: “Para mí, no hay nada que no pueda hacer en una cancha”.
Así, la experiencia de Morgan Rogers no solo resalta la grandeza de Messi, sino también el impacto que un jugador puede tener en sus oponentes, consolidando aún más su estatus en la historia del fútbol.
Fuente: La Nación











