El Instituto Almafuerte, una reconocida institución educativa de Esteban Echeverría, se encuentra a salvo por al menos un año más gracias a un reciente fallo de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Lomas de Zamora. La decisión se produjo en medio de un conflicto que amenazaba con cerrar el colegio este diciembre.
En un comunicado dirigido a la comunidad, las propietarias María del Carmen Motta y Ana María Falzarano, junto al representante legal Rodrigo Pintos Falzarano, anunciaron que el tribunal resolvió que el colegio debe ser conducido por sus autoridades legítimas y prorrogó el cese de actividades hasta la finalización del ciclo lectivo 2027.
La reacción de la comunidad educativa
La noticia del fallo llegó un día después de una multitudinaria movilización que reunió a padres, alumnos, docentes y vecinos, quienes exigieron la continuidad del colegio que alberga a más de 1400 estudiantes. La comunidad educativa ha estado activamente involucrada en la defensa de la institución, que ha sido un pilar en la zona desde su fundación en 1960.
Un conflicto histórico
El origen del conflicto se remonta a 2011, tras la muerte de Orlando Antonio Pintos, uno de los socios fundadores. Desde entonces, han surgido disputas legales sobre la administración del colegio, que se intensificaron con la reclamación de los herederos de Pintos para la disolución de la sociedad y la liquidación del inmueble. Este nuevo fallo marca un cambio significativo en la dirección del conflicto, permitiendo al colegio seguir operando mientras se busca una solución definitiva.
A pesar de la prórroga, las autoridades del Almafuerte han enfatizado que aún quedan pendientes cuestiones relacionadas con la disputa societaria y han instado a la comunidad a mantenerse unida en la búsqueda de un acuerdo que garantice el futuro de la institución.
Fuente: La Nación











