
La canasta básica alimentaria (CBA) y la canasta básica total (CBT) aumentaron por debajo de la inflación en abril. Influenciadas por la menor variación que tuvo el rubro alimentos y bebidas en el IPC del mismo mes (1,5%), la primera de ellas subió 1,1%, mientras que la segunda (que incluye, además, servicios) se incrementó 2,5%.
El dato fue publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), que también informó que la evolución de ambas canastas en el primer cuatrimestre del año fue casi similar a la inflación: mientras que los precios tuvieron un alza de 12,3% en ese período, la CBA y la CBT, registraron subas de 12,8% y 12,3%, respectivamente.
En tanto, al tomar la variación interanual, se observa que las canastas tuvieron el mismo incremento que la inflación; es decir, 32,4%.
A la hora de explicar por qué la CBA subió mucho menos que la CBA en abril, el economista Jorge Colina, director del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), comentó: “Esto es así porque, cuando se va consolidando la estabilidad, los productos (alimentos) pasan a ajustarse bastante menos que los servicios (la parte de la total que no es alimentos)”.
Además, Colina remarcó que la CBT sigue creciendo a un ritmo de 2,5% mensual. Y, en ese contexto, señaló: “Si el salario informal se mantiene por encima del 4% mensual, como viene haciéndolo, la pobreza en el primer semestre de este año seguirá disminuyendo, aunque no mucho. Se mantendría algo por encima del 25% de la población”.
Respecto de las cifras puntuales de abril, el economista Bautista Santamarina, de la consultora Empiria, opinó que “se trata de datos positivos, ya que son los más bajos desde septiembre pasado”. Y añadió que esto se junta con el hecho de que es probable que los ingresos familiares hayan dejado de caer en ese mes o incluso pueden haber crecido.
Si bien las canastas crecieron esta vez por debajo de la inflación, aún sigue siendo difícil para los hogares argentinos evitar caer bajo la línea de la pobreza o la indigencia. Según el Indec, una familia tipo (cuatro integrantes) necesitó en abril $1.469.768 para no ser pobre, y $665.053 para no ser indigente.
En tanto, un adulto necesitó en el cuarto mes del año $475.653 para no ser considerado pobre, y $215.228 para no caer en la indigencia.
La Nación











