Las recientes lluvias torrenciales en el noroeste de México han causado estragos, incluyendo la muerte de al menos una persona y la inundación de varias áreas en las ciudades de Guaymas y San José del Cabo. Estas precipitaciones, que sorprendieron a los residentes, alcanzaron los 120 milímetros en solo 45 minutos, contraviniendo las previsiones de Protección Civil que solo anticipaban lluvias ligeras.
El gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, ha ordenado el despliegue de paramédicos y fuerzas de seguridad, incluyendo la Guardia Nacional, el Ejército y la Marina, para llevar a cabo operaciones de rescate y garantizar la seguridad de los ciudadanos afectados por la creciente del agua.
En Guaymas, un taxi fue arrastrado por una corriente de agua, resultando en la muerte de uno de sus ocupantes. “Estamos inundados, tenemos el agua hasta arriba. No me importan las pérdidas materiales. Quiero más la vida”, fue el desesperado llamado de una mujer atrapada en una papelería, que fue compartido en redes sociales.
Las inundaciones han afectado seriamente a la región, con el arroyo Las Palmas provocando que al menos una decena de vehículos fueran arrastrados. En San José del Cabo, las autoridades evacuaron una clínica del IMSS donde se encontraban 356 personas, entre pacientes y personal médico, como medida preventiva ante el riesgo de más precipitaciones.
Los cuerpos de emergencia han realizado múltiples rescates en diferentes puntos de San José del Cabo, incluyendo el arroyo Costa Azul, donde varios vehículos fueron arrastrados hacia el mar. Los residentes han alertado sobre el peligro de estacionar en áreas cercanas a arroyos, especialmente durante la temporada de lluvias.
Protección Civil ha instado a la población a evitar cruzar arroyos y calles inundadas, tanto a pie como en vehículos, advirtiendo que las corrientes pueden aumentar rápidamente. La vigilancia en la región se mantiene activa ante el pronóstico de lluvias continuas.
Fuente: La Nación











