Las autoridades han confirmado la detención de dos nuevos sospechosos en relación al homicidio de la adolescente Agostina Vega, ocurrido en mayo pasado. Matías Jesús Córdoba y su esposa, Eugenia Ludmila Ascarruz, inquilinos de la propiedad donde se perpetró el crimen, se suman a las cuatro personas ya detenidas por su supuesta participación en el hecho.
El fiscal Raúl Garzón ha precisado que los nuevos detenidos residían en la planta alta de la casa ubicada en Juan del Campillo 878, en el barrio Cofico, donde se presume que la víctima fue abusada y asesinada por Claudio Barrelier, principal imputado del caso. Barrelier enfrenta cargos de homicidio triplemente calificado por alevosía, ensañamiento y violencia de género.
Además de Barrelier, otros detenidos en el caso son Osvaldo Fassetta, Soledad Andreani, y Marianela Palmero, todos acusados de encubrimiento doblemente agravado. La pareja recién detenida, Córdoba y Ascarruz, estuvo presente en la vivienda la noche del crimen y su papel se vuelve crucial, ya que la fiscalía argumenta que es improbable que no hayan escuchado los gritos de auxilio de Agostina.
El día del crimen, Agostina salió de su casa a escondidas para encontrarse con Barrelier, quien había sido pareja de su madre. Posteriormente, el cuerpo desmembrado de la adolescente fue encontrado una semana después en un descampado de Ampliación Ferreyra. Esta semana, el padre de Agostina, Gabriel Vega, señaló que hay más personas involucradas y que existen pruebas y testigos que confirman que se escucharon los gritos de su hija.
La prueba acústica realizada el 5 de junio, que incluyó la emisión de una canción para verificar si los inquilinos podrían haber escuchado los gritos, ha sido fundamental para las nuevas detenciones. Carlos Nayi, abogado de la familia materna de Agostina, destacó que las declaraciones de los detenidos presentaron contradicciones significativas que fueron desmentidas por la evidencia.
Fuente: La Nación











