La Justicia de San Juan ha autorizado el retiro de una camioneta 4×4 que había ingresado de forma ilegal en el área protegida de Pampa del Leoncito, donde permaneció encallada durante varias semanas. Este operativo, realizado durante el último fin de semana, busca prevenir un mayor daño ambiental en la planicie de arcilla y limo.
La extracción de la camioneta Toyota Hilux se llevó a cabo bajo estrictas pautas judiciales y fue supervisada por Gendarmería Nacional, la Comisaría 33 de la Policía de San Juan y personal de la Secretaría de Estado de Ambiente y Desarrollo Sustentable. Según reportes, el vehículo recorrió aproximadamente 1,5 kilómetros en el área, dejando huellas que, según especialistas, tardarán cerca de 80 años en revertirse.
El conductor del rodado fue identificado como Agustín Añó, un médico mendocino de 46 años, quien estaba acompañado por Pablo Andrés Abraham. A pesar de las inclemencias climáticas recientes, las marcas dejadas por las ruedas son aún visibles y presentan surcos de hasta 25 centímetros de profundidad.
La orden para retirar la camioneta fue emitida por el Juzgado de Paz de Calingasta, bajo la dirección del juez Andrés Troche. Además de establecer las condiciones para la extracción, el magistrado solicitó que todos los organismos involucrados registraran el incidente mediante un acta.
En cuanto a las sanciones, la Justicia de San Juan ha impuesto multas que suman un total de $8.600.000 para Añó y Abraham. La multa individual equivale a 16 sueldos del escalafón administrativo mínimo de la administración pública provincial, resultando en aproximadamente $4,3 millones para cada uno. Esta sanción se debe a las acciones realizadas no solo por ingresar al área protegida, sino también por las maniobras que llevaron a daños adicionales tras quedar la camioneta atrapada.
Pampa del Leoncito, también conocido como Barreal Blanco, es un área protegida que forma parte del Parque Nacional del Leoncito. Con una extensión de 12 kilómetros de largo y tres de ancho, su superficie blanca y llana compuesta de limos y arcillas de origen salino atrae a un gran número de turistas, quienes pueden disfrutar de actividades como el carrovelismo, donde se pueden alcanzar velocidades de hasta 120 kilómetros por hora gracias a las ráfagas de viento constantes.
Fuente: La Nación











