En un giro inesperado de la decoración de interiores, Julieta Bensusan, fundadora de Simplo Studio, ha encontrado en TikTok una plataforma innovadora para conectar con sus clientes. Galia, una joven de 23 años, fue la primera clienta que llegó a través de esta red social, marcando un cambio en la dinámica de su negocio.
Galia, emocionada por su nuevo departamento, buscaba un estilo que se alejase de lo convencional que se muestra en redes. «Me llamó y me dijo: ‘Tengo ganas de hacer algo totalmente distinto’», recuerda Julieta. Con una clara visión estética, Galia pidió que su espacio combinara elementos del Mid Century, los años setenta y un toque contemporáneo.
El trabajo de Julieta consistió en interpretar las referencias de Galia, lo que llevó a una búsqueda exhaustiva en mercados y marcas contemporáneas. «Todo lo que puse me lo pidió ella. Si bien me dio mucha libertad, me bajó líneas bastante concretas», explica la diseñadora, quien enfatiza que el deseo de su clienta era crear un ambiente excéntrico.
El proyecto comenzó en un living con dos ventanales y una cocina genérica, lo que brindaba una oportunidad única. Julieta señala que la juventud de Galia permitió una mayor libertad en la elección de materiales, lo que resultó en una mezcla de estilos audaces. Desde una poltrona de piel sintética hasta sillas de aluminio y cuero restauradas, cada elección fue cuidadosamente considerada para reflejar la visión de su clienta.
En su primera reunión, Galia propuso empapelar todo el techo, una idea que Julieta sabía que no podría realizarse por cuestiones de presupuesto. En cambio, decidieron hacer un juego de papeles en el toilette que transformó radicalmente el espacio sin requerir obras mayores. «Creo que TikTok atrae a un público juvenil que tal vez no espera a tener la casa definitiva para encarar un proyecto», analiza Julieta, destacando que este enfoque ha ampliado su cartera de clientes.
Hoy en día, Julieta recibe consultas de jóvenes que valoran la creatividad y el uso del color en sus proyectos, buscando hacer de sus hogares un espacio personal y único.
Fuente: La Nación











