La innovadora arquitectura de Alric-Galíndez se hace presente en su último proyecto, una casa de fin de semana ubicada en Arelauquen, diseñada para maximizar las impresionantes vistas del Lago Gutiérrez. Este estudio, con más de 40 construcciones en Bariloche, se destaca por su capacidad de adaptar cada diseño a las características del terreno, que en la Patagonia frecuentemente presenta pendientes y formas irregulares.
El arquitecto Santiago Alric Ferre, uno de los fundadores del estudio, explica que la estructura de la casa está pensada para enfocar el paisaje del cerro Catedral, utilizando una serie de ventanas en altura que no solo permiten la entrada de luz, sino que también ofrecen una ventilación cruzada en el interior, que cuenta con una doble altura.
Diseño Interior y Materiales Locales
En un esfuerzo por crear una armonía con el entorno, el interior de la vivienda se revistió con madera de ciprés, hierro y muebles de tonalidades oscuras o laqueados en negro. La elección de estos materiales busca rendir homenaje a los recursos locales y mantener la calidez del espacio.
Un elemento distintivo de la construcción es el uso de gaviones, jaulas metálicas que sostienen piedras sueltas, integradas en la chimenea para dialogar con el paisaje montañoso. La distribución de los espacios coloca el acceso, el living, la cocina y el comedor en la planta alta, ofreciendo así el mejor panorama.
Funcionalidad y Estética
El diseño también contempla un quincho exterior con parrilla, protegido en tres de sus laterales de los vientos, que se enmarca dentro de la misma grilla estructural de la casa. Esta flexibilidad permite la posibilidad de agregar ventanas en el futuro, según el deseo de los propietarios.
El arquitecto Arturo Peruzzotti se encargó del proyecto de iluminación, priorizando una calidez lumínica que permita que la luz emane desde el interior hacia el exterior. Esto se logra a través de grandes ventanales que iluminan el entorno sin depender de luces artificiales exteriores.
Distribución de Dormitorios
En respuesta a las peticiones de los dueños, la suite principal se ubica en el primer piso, permitiendo disfrutar de la casa en un solo nivel cuando sus hijos no están presentes. Todos los cuartos están alineados en una misma horizontal, ofreciendo vistas al lago Gutiérrez, mientras que el exterior de la vivienda, a excepción del techo de chapa acanalada, está revestido en siding cementicio con un acabado que simula madera oscura, garantizando una durabilidad y un mantenimiento mínimo.
Fuente: La Nación











