Un terremoto de magnitud 5,9 ha sacudido Japón, dejando al menos 37 personas heridas. El sismo se produjo en la zona de Ibaraki, al noreste de Tokio, en la madrugada del domingo, generando caos y daños en varias infraestructuras.
Según informes de la Agencia de Gestión de Incendios y Desastres, la mayoría de los heridos resultaron de caídas o golpes contra muebles y puertas, ya que fueron sorprendidos por el temblor mientras dormían. Las autoridades locales han reportado que las lesiones fueron consecuencia del pánico y la desorientación durante el sismo.
El movimiento telúrico, que ocurrió a una profundidad de aproximadamente 70 kilómetros, interrumpió temporalmente varios servicios de transporte, incluidos los que conectan Tokio con el Aeropuerto de Narita. Aunque la situación se va normalizando, las cañerías de agua también sufrieron daños, provocando inundaciones en algunas autopistas.
La Agencia Meteorológica de Japón ha clasificado el sismo con una intensidad de 5 en la escala japonesa, que va de 1 a 7. Este nivel indica que la mayoría de las personas sienten miedo y deben sostenerse de algo estable, mientras que algunos objetos pueden caerse de las estanterías. Se reportaron temores entre los residentes de Tokio, quienes comentaron en redes sociales que este fue el temblor más fuerte que habían sentido en años.
A pesar de la magnitud del terremoto, no se emitió alerta de tsunami. Sin embargo, la agencia meteorológica ha advertido sobre la posibilidad de réplicas moderadas en los próximos días. El gobierno japonés ha formado un grupo de trabajo para evaluar el alcance de los daños, según indicó la primera ministra Sanae Takaichi. Este evento sísmico llega un mes después de otro terremoto de 7,1 grados que afectó a la región de Kumamoto, causando 38 muertes.
Fuente: La Nación











